midnightleisure:

Se ha de sentir bien feo que alguien ande contigo pero aun quiera a su ex en vez de a ti y todo el tiempo piensa en ella y a ti te abre bien equis, y solo espera a que su ex lo busque porque el no tiene los huevos para ir con ella y por eso está contigo porque como que no le queda de otra además…

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Una historia

Les contaré una historia. Nada más eso, una historia, nada complicado.
Dicen que un clavo saca otro clavo, pero hay casos extraños donde los dos clavos se quedan enterrados. En mi caso son tres —omitiré nombres. Todo parecido con la realidad es mera coincidencia—.
Entonces en mi hubo un clavo que había sacado otro clavo. Ella era espectacular, justo mi prototipo de mujer. Se desenvolvía con un estilo inefable e inolvidable, encantador. Me encantaba mas nunca pude acercarme a ella pues ella fue el amor de mi vida pero ella buscaba al amor de su vida y para darle un toque melodramático al caso era mi amigo su amado.
Ella se quedó enterrada como a la nunca me atreví por mi amigo.
Para olvidar a este clavo conocí a otra ella. Que sería el segundo amor de mi vida. Ella atacaba en su hipocresía, altivez y frialdad que se reflejaba en el tono de sus ojos y su encanto se reflejaba en su arte. Era artista. Funcionó. La conquisté con todo lo que ideé para conquistar al amor de mi vida anterior. Ese el cual no me atreví.
Fue lindo y me acogí en la varianza de lo era su carácter pero en fin la llegué a querer. Y su carácter me alejó de ella pero mi cariño seguía allí, y aunque logre quererla no olvide al primer clavo.
Cortamos y conocí al tercer clavo enterrado. Ella era noble, sensata, infantil. Tan peculiar como las anteriores. Y tal como lo hice con el segundo clavo la conquisté con lo que ideé para el primer clavo. Me gustaba, pero me importaba el lastimar al segundo clavo si ella me veía con este tercer clavo ( aun me importaba el segundo clavo ) así que mantuve la relacion del tercer clavo en secreto.
Luego las aras del destino orillaron al segundo clavo a las garras de un sujeto el cual detesto por su altanería y altivez. Me dieron celos y quisé evitar a toda costa que ese bastardo hiciera algo con mi clavo dos.
Clavo uno seguía lacerando me por dentro aunque ya tenía novio. Un novio que no fue el amigo por el que no lo intente.
Dejé a clavo tres por clavo dos para evitar una catástrofe si el bastardo seguía allí. Pero clavo dos no confiaba en mi.
Clavo tres sin deberla ni temerla rompí su corazon mientras ella juto con los otros dos clavos desgarraban el mio rotandose los pedazos.
Me preocupaba clavo tres y sus sentimientos. No quería lastimarla, y a veces quiero creer que en otra situacion, sin clavo uno y dos, lo nuestro hubiera funcionado.
Pero no aqui estoy con tres clavos clavados lacerandome.
Y yo sin decidirme por ellos.

Olviden las faltas ortográficas y estructurales.